jueves, 16 de julio de 2009

Yeap... i´m back!

Si, volví. Quizás no en las mas óptimas condiciones, entre la porcina y mis actividades extracurriculares, carezco de vida social alguna.
En estos meses que me ausente por razones que en este momento no recuerdo, pasaron muchas cosas, pero lo mejor de lo peor (sin duda alguna) fue conocerlo. Pero, y aquí comienza uno de mis tantos análisis sintácticos de la vida cotidiana, ¿¡Que onda!? Es raro, somos raros, nos queremos , nos odiamos, lo banco, no me banca, no lo banca, me banca a muerte; a veces nos hablamos como si fuéramos parte de una sociedad secreta en donde nosotros solo sabemos los códigos; otras veces son evitamos de manera contundente y pasamos días sin hablar; otras simplemente nos tenemos tanto respeto, cariño y cooperación, que no entendemos (va! no entiendo) que es lo que realmente pasa.
Señales. Hay un tope? Como se calculan? Realmente existen? O somos nosotras las que flasheamos con buscarle "el pelo al huevo" para suponer que nos quiere. Si, caigo en la teoría que somos así, soñadoras por naturaleza, vamos por la vida imaginando una vida con ellos, en como los haríamos felices, como se llevarían con nuestras familias. Pensándolo fríamente, es bastante patético, caer perdidas por un chabon que no te da ni bola, o se hace el boludo para pasarla mejor, para que lo acompañes en su vida, para no sentirse solo y aun así, no tener ningún tipo de compromiso explicito con nosotras; las eternas "minusvalidas mentales" que nunca podrán decirles que no a ellos, los eternos "minusvalidos emocionales".
Pero tranqui, esto sigue, hay mucha tela para cortar en este tema.
Stay tune!